viernes, 11 de enero de 2008

Refranes que empiezan por Q

Que bien canta María después de la comida.
Que bien se trilla fuera de la parva!
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Que cada cual espante sus pulgas.
Que cada palo aguante su vela.
Que cada sacristán doble por su difunto.
!Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Que la haga el que la deshizo.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Quien a hierro mata, a hierro muere.
Quien a mano ajena espera, mal yenta y peor cena.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Quien al asno alaba, tal hijo le nazca.
Quien al escoger mucho titubea, lo peor se lleva.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Quien asno nació, asno murió.
Quien bien te quiere, te hará llorar.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Quien buen norte tiene, seguro va y seguro viene.
Quien calla, otorga.
Quien canta, su mal espanta.
Quien canta, su miedo espanta.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Quien da primero, da dos veces.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Quien desea aprender, pronto llegará a saber.
Quien escucha su mal oye.
Quien espera, desespera.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
¿Quien hace caso de mediosdías habiendo días enteros?
Quien hace un cesto hace cientos.
Quien hizo el cohombro que se lo cargue al hombro.
Quien la haga que la pague.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Quien mal anda, mal acaba.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Quien más mira, menos ve.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Quien mucho abarca, poco parieta.
Quien nada hace, nada teme.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Quien no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Quien no miente, no viene de buena gente
Quien no es agradecido no es bien nacido.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Quien no se arriesga, no gana.
Quien no se aventura, no pasa la mar.
Quien no te conozca, que te compre.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Quien parte y reparte, se lleva la mejor parte.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Quien quiera peces, que se moje el culo.
¿Quien sabe las vueltas que puede dar una llave?
Quien se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Quien se duerme, no pesca peces.
Quien se levanta tarde, ni va a misa ni come carne.
Quien se pica, ajos come.
Quien se quemare, que sople.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Quien siembra vientos, recoge tempestades.
Quien solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Quien todo lo niega, todo lo confiesa.
Quien re conozca que te compre.
Quien te quiere, no te hiere.
Quien tiene boca se equivoca.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Quien tuvo, retuvo.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Quien una vez te engañó, que no lo haga dos.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Quitando la piedra, se quita el tropezón.

Refranes que empiezan por P

Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Pagan justos por pecadores.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Palo dado, ni Dios lo quita.
Palos con gusto no duelen.
Pan con pan, comida de tontos.
Para ese viaje no se necesitan alforjas.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Para muestra basta un botón.
Para prosperar, vender y comprar.
Para todo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Pelillos a la mar, y lo pasado a olvidar.
Pereza, llave de pobreza.
Perro ladrador, poco mordedor.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Pesar compartido, pronto es ido.
Piensa el ladrón que todos son de su misma condición.
Piensa mal y acertarás.
Poco a poco llegaremos antes.
Poco a poco se anda todo.
Poco puede dar el que nada tiene.
Pocos pelos, pero bien peinados.
Poderoso caballero es don dinero.
Por so pasa, moja.
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
Por el color se vende el paño.
Por el hilo se saca el ovillo.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Por las cuentas del rosario, suele subirse al pecho el diablo.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Por probar, nada se pierde.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Por un mal chiste de un buen amigo perdiste.
Por un oído me entra y por otro me sale.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Primero es la obligación que la devoción.
Primero son los presentes que los ausentes.
Pronto y bien rara vez, juntos se ven.

Refranes que empiezan por O

O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
O bien, o mal, va a lo suyo cada cual.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Obra acabada, a dios agrada.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Obras son amores, que no buenas razones.
Obras vea yo; palabras, no.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Oír a todos, creer a pocos.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Ojos que no ven, corazón que no siente.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.

Refranes que empiezan por N

Nada creas, sini lo que veas.
Nadie da palos de balde.
Nadie es profeta en su tierra.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Nadie le da vela en este entierro.
Nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ha pedido.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Nadie tira piedras a su tejado.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Necio es quien con necios anda.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Ni pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Ni tanto ni tan calvo.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Ni virtud en la juventus, ni en la vejez salud.
Ni vive, ni deja vivir.
Ningún burro se queda calvo.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Ningún perro lamiendo engorda.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Niño quieto y callado, es que hace algo mlo.
No basta parecerlo, hay que serlo.
No bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
No busques a la vez fotuna y mujer.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
No con quien naces, sino con quien paces.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
No cuentes dinero delante de los pobres.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
No da quien tiene, sino quien quiere.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
No es habilidad poca saber nadar y guardar la ropa.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
No es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia.
No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.
No es oro todo lo que reluce.
No es tan fiero el león como lo pintan.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
No fío, porque pierdo lo mío.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
No hagas cosas buenas que parezcan malas.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
No has de ceder con quien naces, sino con quien paces.
No hay cosa más barata que la que se compra.
No hay cosa que no tenga su contra.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
No hay enemigo pequeño.
No hay hermosura sin gordura.
No hay hombre sin hmbres.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
No hay mal que cien años dure, ni persona que lo aguante.
No hay mal que por bien no venga.
No hay mejor ahorrar, que poco gastar.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
No hay nadie perfecto, sólo que algunos abusan.
No hay peor sordo que el que no quiere oír.
No hay provecho propio sin daño para otro.
No hay tonto que no se tenga por listo.
No llenarás bien la panza, si antes no haces matanza.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
No por mucho madrugar, amanece más temprano.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristán.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
No se hizo la miel para la boca del asno.
No se me olvidará..., mientras me acuerde.
No soy monedita de oro, para caer bien a todos.
No te acostumbres a lo que no dure.
No te alabes antes de que acabes.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
No te cierres una puerta, si no has abierto otra.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
No te metas donde salir no puedas.
No te pongas el parche antes de que te salga el grano.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
No tires piedras sobre tu tejado.
No todos los que val a la feria compran o venden en ella.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
No vendas la piel de oso antes de haberlo cazado.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Nunca digas de este agua no beberé.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Nunca falta Dios a los pobres.
Nunca falta quie te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo ni a la mujer.
Nunca llueve a gusto de todos.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Nunca te dejes vencer por lágrimas de mujer.

Refranes que empiezan por M

Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Madre holgazana, cría hija cortesana.
Madre pía, daña cía
Madruga y verás, trabaja y tendrás.
Mal acaba quien mal anda.
Mal acierta quien sólo el interés se lleva.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Mal ajeno, de pelo cuelga.
Mal ayuna el que mal come.
Mal camino, no va a buen lugar.
Mal de locura, sólo la muerte lo cura.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Mal de muchos, epidemia.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Mal ganado es de guardar, doncellas y mozas para casar.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Mal ojo le veo al tuerto.
Mal oledor, mal catador.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Mala hierba, nunca muere.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Malos reyes, muchas leyes.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre somos nosotros.
Mano lavada, salud bien guardada.
Mano que te da de comer no has de morder.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Manos blancas, no ofenden.
Manos frías, corazón ardiente.
Manos que no dais, ?qué esperáis?
Maña y saber, para todo es menester.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Marzo ventoso y abril lluvioso, sacan a mayo florido y hermoso.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Más cagado que palo de gallinero.
Más corre un galgo que un podenco.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Más mató la receta que la escopeta.
Más puede Dios solo que los sdiablos todos.
Más que las costumbres, los dineros, hacen a los hijos caballeros.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Más tiran dos tetas que un par de carretas.
Más tiran nalgas eb lecho que bueyes en barbecho.
Más vale aprovechar que tirar.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Más vale ir solo que mal acompañado.
Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer.
Más vale llegar a tiempo que rondar un año.
Más vale maña que fuerza.
Más vale malo conocido que bueno por conocer.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Más vale perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Más vale prevenir que curar.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Más vale tarde que nunca.
Más vale un mal arreglo que un buen pleito.
Más vale un "toma", que dos "te daré".
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Más ven cuatro ojos que dos.
Más vuela la fama mala que la buena.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Mejor es ser cabeza de ratón que cola de león.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Menos correr y más hacer.
Mentiras de día y peos de noche, los hay a troche y moche.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Mire usted que dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Mucho apretar, pronto aflojar.
Mucho ayuda quien no estorba.
Mucho ofrecer y poco dar, juntos suelen andar.
Mucho saber, menos ignorar es.
Muchos a disponer, ninguno a obedecer.
Muchos locos empezaron creyéndose sabios.
Muchos que parecen corderos, son lobos carniceros.
Muchos que viven cantando, mueren llorando.
Muerta la gata, los ratones bailan.
Muerto el hombre más celebrado, a los diez días, olvidado.
Muerto el perro, se acabó la rabia.
Mujer aseada, aunque sea jorobada.
Mujer asomada a la ventana, o es puta o está enamorada.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Mujer de lengua certera, mujer refranera.
Mujer enferma. mujer eterna.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciada.
Mujer que espera al príncipe azul, viste a los santos de tul.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Mujer tan ancha. es que no usa la escoba y menos la plancha.
Mujeres juntas, ni difuntas.
Mujeres y avellanas, muchas salen vanas.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Músico pagado, toca mal son.
muy p0ronto te cansarás y en un año te amansarás.

Refranes que empiezan por LL

Llaga incurable, vida miserable.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Llámame gorrión y échame trigo.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Llanto de heredero, poco duradero.
Llave puesta, puerta abierta.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Llegada la ocasión, el más viejo, el más ladrón.
Llegar y besar, suerte es singular.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
LLueve a cargas, que hecho está donde caigas.

Refranes que empiezan por L

La abadesa más segura, la de la edad madura.
La abundancia da arrogancia.
La abundancia hace infelices a los ricos.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
La varaicia es mar sin fondo y sin orillas.
La avaricia rompe el saco.
La balanza no distingue el oro del plomo.
La batata la hizo Dios, el boniato, no.
La belleza y ta tontería, van siempre en compañía.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
La buena jornada empieza muy de mañana.
La buena lectura, alivia la tristura.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
La buena solera hace el vino de primera.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
La calle es camino de todas partes.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
La cara bonita y la intención maldita.
La cara más fea, la hermosura la hermosea.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
La codicia rompe el saco.
La compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
La esencia fina viene en frasquito chico.
La espina, ya nace con la punta fina.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
La experiencia no se fía de la apariencia.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
La gente agradecida es gente bien nacida.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
La hacienda bien ganada, con afán se guarda.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
La labranza no tiene alabanza.
La lengua, aunque no tiene huesos, los quiebra.
La leña verde, mal se enciende.
La letra, con sangre entra.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para tí lo agudo.
La libertad es una alaja que con ningún dinero se paga.
La mala costurera, larga la hebra.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
La mayor ventura, menos dura.
La mejor lotería, es una buena economía.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
La mujer en casa, y la pata quebrada.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
La noche para pensar, el día para obrar.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
La ocasión es madre de la tentación.
La ociosidad es madre de todos los vicios.
La oprtunidad la pintan calva.
La oportunidad se escapa por los pelos.
La paciencia es buena ciencia.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
La que fue flor, algo le queda de olor.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
La ventura es paño que poco dura.
La vergüenza, una vez perdida, se perdió para toda la vida.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
La vida es corta, y pasarla bien es lo que importa.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Labrador, trabaja y suda que dios te ayuda.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Ladrón que roba a ladrón, tiene cien años de perdón.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Las desgracias vienen juntas, y lñas gracias muy espaciadas.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Leche bien cocida, tres veces subida.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Lo barato, sale caro.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Lo bueno y lo barato, no caben en un zapato.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Lo que mal empieza, mal acaba.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Lo que no se empieza, no se acaba.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Lo que se han de comer los gusanos, que lo disfruten los ciudadanos.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Los casados, casa quieren.
Los celos son malos consejeros.
Los dineros del sacristán, cantando vienen, cantando se van.
Los duelos me hicieron negra, que yo señor, blanca era.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Los pies del hortelano no estropean lo plantado.
Los refranes no engañan a nadie.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Los refranes y los dichos viejos son sólo para pendejos.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
Llaga incurable, vida miserable.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Llámame gorrión y échame trigo.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Llanto de heredero, poco duradero.
Llave puesta, puerta abierta.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Llegada la ocasión, el más viejo, el más ladrón.
Llegar y besar, suerte es singular.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
LLueve a cargas, que hecho está donde caigas.